Método
Cómo diagnosticamos una empresa completa
En esta página
- 01¿Por qué no venden un agente de inteligencia artificial suelto?
- 02¿Cómo miden el estado de una empresa?
- 03¿Qué es la regla de evidencia?
- 04¿Qué es el Índice de Desalineación?
- 05¿Solo miden esas cuatro áreas?
- 06¿A quién entrevistan?
- 07¿Qué información necesitan de mi empresa?
- 08¿Cuánto se demora y cómo se organiza?
- 09¿Qué recibo al final?
- 10¿Verifican información pública de mi empresa?
- 11¿Ustedes usan inteligencia artificial en su propio trabajo?
- 12¿Qué pasa si un sistema que ustedes construyen se equivoca?
- 13¿Cómo manejan el tema legal y regulatorio?
- 14¿Qué pasa si el diagnóstico concluye que no debo contratarlos?
- 15¿Cuánto cuesta?
¿Por qué no venden un agente de inteligencia artificial suelto?
Porque toda empresa corre sobre cuatro áreas conectadas —ventas, marketing, administración y fulfillment— y un cambio real en una obliga a un cambio en las otras tres. Un agente que optimiza una sola parte, sin tocar el resto, no resuelve el negocio: le cambia el problema de lugar.
- 01
Si automatiza la primera línea de ventas con un agente, su marketing tiene que generar contactos mejor calificados desde el principio, porque el agente no tiene el criterio humano para salvar a uno que llegó mal.
- 02
Si acelera el ciclo comercial, su operación necesita capacidad para entregar al mismo ritmo, o la velocidad se convierte en el nuevo cuello de botella.
- 03
Si cambia la política de precios en administración, el discurso de ventas tiene que cambiar el mismo día.
Lo que se rompe no es la herramienta. Es la promesa que la herramienta ayudó a hacer.
¿Cómo miden el estado de una empresa?
Con veinte dimensiones. Cuatro áreas por cinco dimensiones idénticas en cada una: proceso, datos, herramientas, personas y resultado. Cada una se puntúa de cero a cuatro con la misma escala, lo que las hace comparables entre sí y entre empresas distintas.
Ventas · Proceso
¿Existe un proceso comercial escrito, con etapas definidas y criterios claros para pasar de una a otra, y se sigue como está escrito?
- Proceso
- ¿Existe un proceso comercial escrito, con etapas definidas y criterios claros para pasar de una a otra, y se sigue como está escrito?
- Datos
- ¿Se registra cada oportunidad con su fuente, etapa, valor y fecha, y esos registros son confiables para tomar decisiones?
- Herramientas
- ¿El CRM soporta el proceso comercial real, o el equipo lo llena por obligación y trabaja de verdad en otra parte?
- Personas
- ¿Un vendedor nuevo puede alcanzar el estándar, o el resultado depende de una o dos personas insustituibles?
- Resultado
- ¿Se mide la conversión por etapa contra una meta y se corrige la desviación con periodicidad definida?
Las cinco preguntas son las mismas en las cuatro áreas y por eso los resultados son comparables entre sí. La regla de evidencia aplica igual en las veinte: para puntuar 3 o 4 hace falta un documento o una consulta a un sistema. La palabra del entrevistado tiene techo de 2.
La escala, igual en las veinte dimensiones:
- 0
Inexistente
No hay proceso, dato, herramienta ni medición. Se resuelve reaccionando.
- 1
Heroico
Funciona porque una persona lo sostiene. Si esa persona falta, se cae.
- 2
Documentado
Existe y está escrito, pero nadie mide si se cumple.
- 3
Gestionado
Se mide, se revisa con periodicidad y se corrige la desviación.
- 4
Optimizado
Se mejora sobre la medición y buena parte está automatizada de forma confiable.
¿Qué es la regla de evidencia?
Para asignar un 3 o un 4 exigimos un documento o una consulta a un sistema. Lo que un directivo nos diga en una entrevista, por senior que sea, tiene techo de 2. Esa regla es lo que hace que dos consultores distintos lleguen al mismo número con la misma empresa.
Por qué importa más de lo que parece. Es la diferencia entre un producto medible y una opinión bien redactada. Sin esa regla, el resultado del diagnóstico depende de a quién le tocó hacerlo y de qué tan convincente fue el gerente en la reunión.
Y tiene una consecuencia incómoda que preferimos advertir de una vez: su empresa probablemente va a puntuar más bajo de lo que usted espera. No porque funcione mal, sino porque muchas cosas que funcionan no están documentadas ni medidas. Ese hallazgo, por sí solo, ya suele valer el ejercicio.

Si al terminar no podemos demostrar una afirmación, no la escribimos. Y si algo no se pudo medir, decimos que no se pudo medir y explicamos por qué. Una tabla con tres «no medible» honestos vale más que una tabla completa con tres números inventados.
¿Qué es el Índice de Desalineación?
Es la distancia entre su área más fuerte y su área más débil. Cuando pasa de 1,5 puntos, invertir en el área fuerte empeora el resultado del negocio en lugar de mejorarlo. Es el hallazgo que más veces cambia la decisión del cliente, y no lo mide nadie más.

| Índice | Lectura |
|---|---|
| 0,0 – 0,7 | Alineado. Las cuatro áreas van al mismo ritmo. Puede optimizar por cualquier frente. |
| 0,8 – 1,4 | Tensión. Hay un desfase que ya le está costando dinero de forma no visible en el P&G. |
| 1,5 o más | Crítico. El área fuerte está generando demanda que el área débil no puede sostener. |
Además entregamos la matriz de propagación: para cada intervención que proponemos, qué efecto tiene sobre las otras tres áreas. Es lo que evita que resolver una cosa dañe dos.
Ocho preguntas, resultado inmediato. Es una estimación declarativa, no una medición: acá solo tenemos su palabra, y en el diagnóstico real exigimos evidencia.
¿Solo miden esas cuatro áreas?
No. Cuatro capas transversales cortan las cuatro áreas y se puntúan aparte: finanzas, talento, tecnología y datos, y legal y regulatorio. Las áreas son la vista operativa; las capas son lo que las sostiene o las hunde por debajo.
Existen porque frente a una compañía industrial grande o a un banco, afirmar que administración y fulfillment cubren la mitad del negocio es una simplificación que un director de operaciones objeta en la primera reunión — con razón. Las capas permiten llevar el mismo instrumento de una empresa de veinticinco personas a una de dos mil.
¿A quién entrevistan?
A los líderes de cada área y, obligatoriamente, a por lo menos una persona que ejecuta y no dirige. La distancia entre el proceso que describe el jefe y el que describe quien lo hace todos los días es uno de los hallazgos más valiosos y consistentes del método, y se reporta explícitamente.
Entre seis y doce entrevistas, según el tamaño. Siempre grabadas con su autorización, siempre transcritas, siempre codificadas contra las veinte dimensiones. Y cuando el cliente lo autoriza, dos o tres conversaciones cortas con sus propios clientes: veinte minutos que suelen cambiar la lectura de un área entera.
El líder describe el proceso que diseñó. El ejecutor describe el proceso que existe. Casi nunca son el mismo, y la brecha entre los dos es plata.
¿Qué información necesitan de mi empresa?
Histórico comercial de doce a veinticuatro meses, acceso de solo lectura a los sistemas que ya use, estados financieros de dos años, estructura de costos, tiempos y tasa de defecto de su operación, e inventario de sistemas con su costo mensual. Se pide una sola vez, con cinco días hábiles de plazo.
Y si no tiene algo de eso, también nos sirve. Lo que no llegue se marca como no disponible, y esa indisponibilidad es en sí misma un hallazgo que se puntúa. Una empresa que no puede producir su tasa de defecto en cinco días ya nos dijo algo importante sobre la dimensión «datos» de su fulfillment.
Todo entra bajo acuerdo de confidencialidad bidireccional y acuerdo de tratamiento de datos firmados antes de que toquemos un solo archivo.
¿Cuánto se demora y cómo se organiza?
Cuatro semanas desde la firma, en cinco fases. De su lado se requiere una persona con tiempo asignado como contraparte operativa, y la disponibilidad de los líderes de área para una entrevista cada uno.

Antes de empezar
Calificación
Veinte minutos con quien decide. Si no tiene sentido, se lo decimos ahí
Semana 0 – 1
Arranque
Contrato, confidencialidad, solicitud de información, accesos
Semana 1 – 2
Levantamiento
Entrevistas, observación en vivo de dos procesos, revisión documental, auditoría digital, verificación en registros públicos
Semana 2 – 3
Análisis
Puntuación de las veinte dimensiones, Índice, matriz de oportunidades, estudio de vulnerabilidades
Semana 4
Entrega
Sesión de dos horas con quien decide. Hallazgos, hoja de ruta y decisión conjunta del camino
¿Qué recibo al final?
Un documento de veinticinco a cuarenta páginas: el mapa de sus cuatro áreas con las veinte puntuaciones y su evidencia, el Índice de Desalineación, la brecha entre lo declarado y lo real, la matriz de oportunidades priorizada con su análisis de riesgo, y una hoja de ruta de máximo doce iniciativas.
Cada iniciativa lleva objetivo, métrica de éxito con línea base medida, responsable nombrado de su lado, rango de inversión, tiempo hasta el primer resultado y riesgo residual.

Dos reglas del entregable que conviene conocer antes de contratarlo:
- Ninguna iniciativa entra sin línea base medida. Si no se pudo medir el punto de partida, la primera iniciativa de la hoja de ruta es instrumentar esa medición. No prometemos una mejora del treinta por ciento sobre un número que nadie conoce.
- Cada oportunidad viene con al menos una alternativa que no nos incluye. Una herramienta que usted puede contratar directo, una capacidad que puede construir en casa, u otro proveedor. Nos cuesta ventas y nos ahorra la conversación incómoda de si el diagnóstico estaba escrito para vendernos.
¿Verifican información pública de mi empresa?
Sí, y va incluido. Verificamos su estado en el RUES, su historial de contratación pública, los estados financieros que ha presentado ante la Superintendencia de Sociedades y su posición frente a competidores de su mismo sector, sobre cifras realmente reportadas a la autoridad.
Es información que usted no consigue reunida sin contratar a una firma de investigación, y es la parte del diagnóstico que más veces sorprende — porque muestra cómo se ve su empresa desde afuera, que casi nunca coincide con cómo se ve desde adentro.
Escriba su NIT y en menos de un minuto ve lo que cualquiera puede ver.
¿Ustedes usan inteligencia artificial en su propio trabajo?
Sí, intensivamente, y es la razón por la que un diagnóstico que a una consultora tradicional le toma ocho semanas nosotros lo entregamos en cuatro. Un conjunto de agentes especializados ejecuta el levantamiento documental, la auditoría digital, el análisis de datos y los borradores.
Y aquí está la línea que no se cruza: el criterio, la puntuación final y la recomendación son humanos, siempre. Los agentes producen candidatos con su evidencia. Una persona valida, decide y firma. Cada diagnóstico registra con qué versión del sistema fue producido, la misma disciplina que le exigimos a cualquier cosa que pongamos en producción en su empresa.
La forma más honesta de demostrar lo que vendemos es aplicárnoslo primero a nosotros.
¿Qué pasa si un sistema que ustedes construyen se equivoca?
Todo lo que hace cualquier agente que construimos queda en una bitácora de auditoría que usted puede consultar y exportar. Nunca hay caja negra. Y todo agente que ponemos en producción lleva reglas de escalamiento a una persona definidas desde el diseño, no agregadas después.
Antes de que algo salga a producción pasa por una prueba adversarial: intentamos romperlo nosotros —inyección de instrucciones, casos límite, respuestas peligrosas— antes de que lo rompa un cliente suyo.
¿Cómo manejan el tema legal y regulatorio?
P&B Chambers, firma de derecho corporativo con oficinas en Bogotá y Panamá, está integrada dentro de la propuesta, no al lado. Todo diagnóstico incluye revisión legal y regulatoria dentro del precio, con la exposición de cada oportunidad evaluada antes de recomendarla.
La mayoría de las empresas que ya tienen un chatbot o un agente de voz atendiendo clientes está incumpliendo algo sin saberlo: obligaciones de tratamiento de datos bajo la Ley 1581 de 2012, reglas de contacto comercial frente al Registro de Números Excluidos (RNE), y —si opera también en Europa o Estados Unidos— obligaciones de transparencia y de consentimiento que ya están vigentes.
Fecha de verificación:
Y el criterio jurídico no está condicionado por nuestro interés comercial. Si el concepto legal dice que un despliegue no es viable, la hoja de ruta lo refleja. Sin esa independencia, un área legal interna que siempre dice que sí no vale nada.
Cada afirmación regulatoria de nuestros entregables lleva fecha de verificación. Una norma citada sin fecha va a estar desactualizada cuando usted la lea.
¿Qué pasa si el diagnóstico concluye que no debo contratarlos?
Le devolvemos la mitad de lo que pagó y se queda con el entregable completo y la hoja de ruta, sin restricción de uso. Lo escribimos acá porque un diagnóstico que solo puede terminar en «sí, contrátennos» no es un diagnóstico: es una propuesta comercial cobrada por adelantado.
También existe el camino 01, Preparar, para cuando el problema es de proceso, de dato o de gobierno y la tecnología todavía no lo resuelve. No es un premio de consolación: es lo que hace que la conversación de inteligencia artificial tenga sentido después.
¿Cuánto cuesta?
El diagnóstico se cobra por adelantado y se abona íntegro contra lo que contrate después, si contrata dentro de los sesenta días siguientes a la entrega. La cifra se la damos en la conversación de veinte minutos, junto con el alcance exacto para su empresa.
No publicamos tarifas porque un número sin alcance no significa nada, y porque el alcance de un diagnóstico en una empresa de veinticinco personas y en una de trescientas no es el mismo. Lo que sí publicamos es la condición: si le decimos que no, le devolvemos la mitad.
Si llegó hasta acá, ya sabe cómo trabajamos.
Lo que falta es saber si tiene sentido que trabajemos juntos. Eso se resuelve en cinco minutos de postulación y veinte de conversación.
Nueve preguntas. Respuesta inmediata. Sin compromiso y sin llamada de ventas.